lunes, 4 de julio de 2011

DISEÑO + COMIDA.... (con ustedes, una diseñadora del comer)



Un perfecto y estudiado MIX entre DISEÑO y COMIDA
Marije Vogelzang es la responsable de su DISEÑO GOURMET, o diseño culinario, o mejor aún como a ella le gusta definirse: "diseñadora del comer"
Esta talentosa holandesa usa todo lo que sea comestible -y también los factores culturales, emocionales y sociales asociados al hábito de comer- para crear objetos o acciones de arte que, además, son un halago para el paladar. No diseña platos; rediseña el acto de comer. Marije Vogelzang mira la comida desde una perspectiva muy creativa.




Pero ¿qué es el diseño gourmet? ¿Y por qué se interesó en este extraño cruce entre el arte y la gastronomía?
Todo comenzó en el año 2000. Para titularse en la Escuela de Diseño de Eindhoven, Marije tuvo la idea de hacer un funeral blanco (real, no una instalación), para contraponerse al negro que domina el ambiente del luto. Los asistentes fueron vestidos de blanco, el ambiente del lugar era también blanco y la comida que se ofrecía estaba preparada solamente con ingredientes originalmente albos.
El evento fue muy comentado e hizo conocida a Marije en su Holanda natal cuando todavía era una estudiante.  Pero, además, ocurrió algo muy significativo: la diseñadora se dio cuenta de que la comida podía ser la materia prima perfecta para su carrera y que trabajar con ella podría resultar  muy divertido. No sólo para crear platos muy bien decorados, que para eso están los chefs, sino para trabajar en diversas iniciativas que, a través del acto de comer, permitan comunicar ideas, el objetivo final de todo artista que se precie de tal.  "La comida es el único material tan cercano a los seres humanos,  que incluso entra dentro del cuerpo. Además, todos comemos y podemos tener una opinión acerca de la comida. Esto me permite llegar a todas las personas. Si alguien no capta lo que quiero comunicar como artista, de  igual manera maneras agradece la agradable experiencia de comer", ha dicho. "Pero mi tema no son los alimentos en sí, sino el acto de comer. No me gusta que me llamen 'diseñadora de comida', porque los alimentos ya vienen diseñados por la naturaleza. Prefiero que me digan 'diseñadora del comer', porque es con ese verbo con el que yo trabajo".






Marije tiene varias áreas de acción, que lidera desde su centro de operaciones en Amsterdam. Hace exposiciones, conferencias, perfomances y también diseño de productos, como la famosa cuchara de azúcar que se derrite dentro del café. Pero sin duda se la conoce más por las experiencias de alimentación individuales o colectivas, como lo que hizo en el bullado funeral blanco.

Este tipo de trabajo le atrae, según ha explicado,  porque está convencida de que la comida puede ayudar a que las personas nos entendamos mejor. Con este espíritu ha hecho cenas en blanco y negro, para simular la estética de una fotografía antigua; mesas en las que el mantel es de pan y se come; cenas-sauna, en la que los comensales se rodean de ollas de agua hirviendo que los hacen transpirar para relajarse. Una vez hizo una comida en la que sólo se podía llevar el tenedor a la boca al ritmo de un tambor que sonaba de fondo.




En su página web (llena de ideas, momentos y alimentos que merece darle un recorrido a sus apartados) ofrece este tipo de experiencias a clientes de todo orden, en todo el mundo; desde novios en busca de una celebración atípica hasta empresas que ya no saben cómo hacer un evento original. Para ello ha sido contratada por Hermès, BMW o Mercedes Benz, y ha viajado a lugares tan distantes comoTokio, Berlín, Dakar, Beirut, Londres, México y  Rumania. Además, Marije tiene dos restaurantes, en los que ofrece comida casera con toques de sofisticación: uno en Rotterdam y otro en Amsterdam, donde también funciona su oficina de diseño. Ambos tienen el mismo nombre: Proef, palabra que en flamenco significa probar, en sus dos acepciones: degustar y testear. Y ahí hace cosas tan simples como servir porciones pequeñas cuando el plato en cuestión tiene muchos ingredientes que vienen de otros países, como una manera de graficar la huella de carbono del plato (es decir, la cantidad de gases que se emitieron para transportar sus ingredientes).



En todas sus actividades, Marije suele referirse a un marco teórico -'filosofía', prefiere llamarlo ella- de ocho puntos, que describe en profundidad en  Eat Love, editado en 2008 y premiado como el mejor libro de cocina holandés. ¿Y cuáles son esos ocho puntos en los que, a su juicio, debiera fijarse todo diseñador de experiencias gastronómicas para ampliar su registro?

Vamos enumerando. Uno: los sentidos. ¿Por qué ya no olemos la comida? ¿Varía el sabor al cambiar la temperatura de un plato? ¿Serían tan ricas las papas fritas si al masticarlas sonaran como una jalea? Dos: la química. ¿Qué le pasa a la comida dentro del cuerpo? ¿Por qué el aceite y el huevo dan forma a la mayonesa? Tres: cultura. ¿Por qué ya nadie prepara algunas recetas tradicionales? ¿Por qué siempre se sirve torta en un cumpleaños? Cuatro: materiales y técnicas. ¿Qué diferencia hay entre batir con máquina eléctrica o batidora manual? ¿Por qué no tejer  ciertos alimentos? Cinco: Origen y cultivo. ¿Por qué comemos tan pocos brotes y más alimentos germinados? ¿Saben igual las verduras que crecen en diferentes latitudes? Seis: psicología. ¿Qué recuerdos nos trae un plato específico? ¿Por qué comemos más cuando estamos tristes? Siete: la acción. ¿Influye la posición del cuerpo al comer en la percepción del sabor? Y, por último, el punto número ocho: la sociedad. Aquí entran preguntas sobre lo sustentable, la producción en serie, la política, la industria, el hambre en el tercer mundo, la obesidad en el primer mundo, la dilapidación de recursos en los países en vías de desarrollo. Está claro: esta mujer sí que sabe hacerse preguntas. Y ahí yace el gran caudal de su creatividad.






Marije Vogelzang "Diseñadora de comer"

Después de graduarse de la Design Academy Eindhoven, Marije Vogelzang se especializó en “diseño para comer”. Trabajó como consultora y creativa para negocios relacionados con la comida; en 2004 puso su estudio de diseño-restaurante Proef, palabra que significa probar o probando, en Rotterdam. En 2006 se expandió a Amsterdam donde estableció instalaciones de comida, restaurantes-concepto y degustaciones culinarias. Marije está interesada en el contexto de la comida con referencia a sus aspectos psicológicos y sociológicos.


Visto en: BLACKEIFFEL, MARIJE VOGELZANG
Nota: MUJER.NLA TERCERA por: SOFÍA BEUCHAT

3 comentarios:

  1. Querida Ale... como siempre un post maraBilloso! Publicaré algo en LILA&CLOE!Gracias por compartirlo! Lila&Cloe

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  2. hola Lila&Cloe! si la verdad es que a mi me ha gustado mucho! es fantástico como la creatividad, el arte y el diseño busca formas nuevas de expresión, me encanta leer y compartirlo! saludetes! tienes que pasarme tu nombre!!! Lila o Cloe? .... o ninguno de ellos? :)

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  3. Ale, para + info sobre mí escríbeme un mail a lilandcloe@yahoo.es
    Saludos, Lila&Cloe

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